Mirar hacia adentro para proyectar hacia el mundo

Por: Arq. Eliseo Berríos, M.Arch., AIA

· AIA,Leadership,Culture

La arquitectura, como todo acto creativo con responsabilidad pública, requiere pausa y perspectiva. No basta con mirar hacia afuera en busca de referencias o validaciones. También, y sobre todo, hay que mirar hacia adentro: al territorio, a la comunidad, a la historia material y simbólica que nos antecede. Esta fue la premisa que propuse al encabezar la Convención Anual del AIAPR 2025, bajo el tema “Identidad, Territorio y Práctica Contemporánea”.

Y también es, sin duda, el principio que ha guiado mi año como presidente del capítulo de Puerto Rico del American Institute of Architects (AIAPR).

Diseñar desde la raíz

Como compartí recientemente en una entrevista con Adriana Cañellas, editora de la revista Modo de Vida, este tema no surgió de un eslogan publicitario ni de una moda editorial. Es una inquietud íntima, nacida de mi práctica profesional y de lo que observo en mis colegas, en nuestras escuelas y en nuestras calles. Lo que propongo es que antes de mirar afuera, volvamos a mirar adentro: a Puerto Rico, al Caribe, a Latinoamérica. Porque nuestro “adentro” no está limitado. Es vasto, diverso y potente.

La identidad no es una receta. No estamos hablando de una arquitectura que copie patrones ni de una estética homogénea que diga “esto es puertorriqueño”. Nuestra identidad, como dije, es tan amplia como nuestras familias, como nuestra historia racial, cultural, política y ecológica. Lo que nos une no es una forma, sino una intención: diseñar desde el lugar, con el lugar y para el lugar. Eso, inevitablemente, genera buena arquitectura. Y la buena arquitectura genera bienestar.

Conectar territorios, sin perder la voz

Como reseña Adriana en su entrevista, por primera vez en la historia reciente del AIAPR, una convención reunió a más de 15 conferenciantes de Puerto Rico, México, Argentina y otras latitudes de habla hispana. No lo hicimos por cosmética. Lo hicimos porque queremos insertarnos en una conversación global, pero desde nuestra voz. No desde la imitación, sino desde la diferencia.

La arquitectura puertorriqueña no tiene por qué convertirse en una masa genérica para participar en ese diálogo. Al contrario: mientras más profundamente sepamos quiénes somos, mejor podemos conversar con el mundo. Así como el arte, la música o la literatura tienen voces caribeñas reconocidas, la arquitectura también puede y debe ocupar ese espacio.

Continuidad como política

La arquitectura, como disciplina, avanza no con actos puntuales, sino con movimientos sostenidos. Por eso, uno de mis mensajes más insistentes durante este año ha sido el de continuidad. Que lo que comienza como un congreso, una charla o un comité —como el de Women in Architecture— no se quede en un evento aislado, sino que se convierta en cultura institucional, en infraestructura para el pensamiento y la práctica.

Desde ALMATERIA, también trabajamos con ese mismo espíritu: no para diseñar momentos, sino para construir narrativas materiales y sociales duraderas. Diseñar con la materia es eso: permitir que lo esencial, como la textura, la luz, el clima y la historia, se proyecte más allá del objeto, hacia un sentido de pertenencia.

Hacia una arquitectura pensada en voz alta

Lo que me ilusiona en este momento es que hay una generación de arquitectos y arquitectas en Puerto Rico que quiere practicar con sentido. Que no se conforma con el reconocimiento, sino que busca impacto. Que no diseña para portafolios, sino para comunidades. Que no espera permiso para hablar, sino que sabe que su voz ya tiene un lugar.

La arquitectura no tiene que gustarle solo a quienes la entienden. Debe conmover a quienes la viven. Y como dije en la entrevista: la gente sabe cuándo un espacio está bien diseñado, aunque no sepa por qué. Nuestra tarea es honrar esa sensibilidad colectiva y elevarla.

En ALMATERIA creemos que diseñar desde Puerto Rico es afirmar que lo local también puede ser universal. Que la identidad no es un estilo, sino una forma de mirar y de cuidar el territorio. Y que el diálogo con el mundo se da con mayor fuerza cuando sabemos con certeza desde dónde hablamos.

Puede ver la entrevista completa en Modo de Vida aquí: VIDEO.